martes, 6 de mayo de 2008

La capilla sixtina de Guadalcanal



Llevaba varios meses mi compañero Fernando (silviano 100%) en la elaboración de un proyecto que no por menos relación con el arte que él practica, menos responsabilidad tenía. Y es que el fútbol tiene a veces esas cosas, especialmente en esta vanguardista ciudad (no es calificativo gratuito, ya lo observó así el gran poeta argentino Oliverio Girondo a principios del siglo XX, si no leer su libro Calcomanías), suscita pasiones y sentimientos más allá de lo que es meramente deportivo. No podemos evitar ser así para todo y el fútbol es una parte más de ese todo. El proyecto que recibió fue el de hacer un mural para la recién creada peña sevillista de su pueblo, Guadalcanal. Y este que podéis ver es el resultado, el cielo que pensaría Miguel Ángel si se lo hubieran encargado a él algunos de los mecenas para los que trabajaba en su época. Eso sí, un cielo donde no aparece Dios-padre y todos los demás, sino los personajes de un supuesto cielo sevillano: San Fernando (por su día de fiesta), San Leandro (por sus yemas) y San Isidoro (por sus Etimologías). Es decir, la unión perfecta de diversión, buen yantar y buena conversación. Si es que Silvio no se equivocaba de ciudad para nacer...¡Viva el surrealismo!

1 comentario:

Anónimo dijo...

Viva el surrealismo, y el Sevilla, no lo dudes.
Por cierto, todavía tengo el concierto de Kiko Veneno en los dedos. Y recuerda la promesa: cada uno escribiría su versión de esa noche genial y del enorme Lobo López. UN gran abrazo.